30 May 2008
Incertidumbre en los Aeropuertos
Publicado por admin en Actividades, Aeropuertos, Normativa
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Desde el endurecimiento de las medidas de seguridad en los aeropuertos a raíz de los atentados en Nueva York y diversas alertas en Londres se dan a diario situaciones angustiosas y ridículas a la par, que afectan de forma especial a pasajeros con ciertas necesidades como: pasajeros con bebés, pasajeros que deben viajar con medicación específica (e imprescindibles) o con ciertos líquidos por cuestiones dietéticas (refrescos azucarados, zumos).
Todo el problema radica en el desconocimiento de la normativa que regula qué puede y que no pasarse a través de los controles de seguridad.
Y es un desconocimiento forzado por que el consejo de seguridad europeo puesto que que dicha normativa no solo no es pública para los pasajeros sin también para los empleados de seguridad de los aeropuertos.
Es decir, que a criterio del agente de seguridad que tengas delante puede ser que te permitan pasar una coca-cola o no. O un potito para el bebé o no, o tu dosis de insulina o … y no sabrás ni siquiera si puedes protestar o exigir tus derechos (por que son secretos).
El escrito que encontraréis a continuación explica la historia (ridícula por lo absurda) y la batalla de un enfermo de fibrosis quística que tiene problemas para viajar con los elementos que en cuestión de segundos podrían salvarle la vida:
David Raya, el joven de Hospitalet de Llobregat enfermo de fibrosis quística y diabetes que tiene problemas para viajar con los medicamentos, ganó ayer en Bruselas otra batalla en la lucha contra la normativa de los controles de los aeropuertos.
En respuesta a la exposición que hizo de su caso delante de la comisión de peticiones del Parlamento Europeo, la representante de la Comisión Europea se comprometió a “publicar las reglas en el diario oficial”, y posar así fin a su carácter secreto, y a “buscar alternativas” al veto a los líquidos para acabar con las molestias a los pasajeros.
Pero más allá de las promesas oficiales (queda por ver cuando se concretarán), Raya ganó también la batalla de las ideas.
Durante el viaje de ayer, sufrió en el aeropuerto de Barcelona un nuevo abuso que ejemplificó a la perfección delante de los europarlamentarios y medios de comunicación cómo es de delirante una situación en la que todos, ciudadanos y guardias de seguridad, se ven obligados a acatar una normativa de contenido desconocido.
CUESTIÓN DE SEGUNDOS
Los guardias del aeropuerto le retirarion una lata de Coca-Cola que siempre lleva encima como el salvavidas más eficaz ante una bajada repentina de sus niveles de azucar.
El guardia civil le quitó importancia al asunto y concluyó que podría comprar otra en cualquiera de los bares que hay pasado el control.
“Incluso habiéndoselo explicado, el no sabe que a veces es cuestión de segundos”, explicó Raya poco después a El Periódico, que le acompañó en su periplo desde Barcelona.
Hasta aquí todo es casi normal. Podríamos estar ante un guardia poco flexible que aplica al pie de la letra una norma muy estricta que impide subir a los aviones botes con líquidos de más de 100 mililitros. O delante de muchos guardias insensibles, por que lo mismo le ha pasado en otros aeropuertos.
Pero Marion Knoben, la representante de la Comisión Europea, reveló ayer que la norma incluye una excepción para “los líquidos médicos, refrescos sin alcohol y productos dietéticos” que sean necesarios para determinadas personas.
¡A David Raya le ampara la normativa delante del guardia del Prat, delante de los vigilantes de todos los aeropuertos, pero ni él ni los agentes lo sabían porque resulta que fue declarada secreta!
El momento álgido llegó minutos después. En la rueda de prensa posterior al debate, Ignasi Guardans, el eurodiputado que encabeza la lucha contra los controles, levantí un folio que no tenía más de 45 líneas por las dos caras.
“Es el anexo secreto que detalla los productos prohibidos. Me lo ha pasado un amigo, porquè no tengo derecho a verlo como representante de los ciudadanos”, lamentó.
Y el anexo, en su apartado i, establece efectivamente una excepción para “los líquidos” que tengan que “ser utilizados durante el vuelo por necesidades médicas o para dietas especiales”.
Guardans se preguntó por que un documento tan simple que ya debe correr de mano en mano no se publica de una vez por todas i así podamos “saber a qué atenernos”.
En una afortunada metáfora, comparó la situación de los aeropuertos a la de unos controles de alcoholemia en los que cada agente de tránsito decidiera la tass que le aplica al conductor en función de su estado de ánimo porque los límetes legales son secretos.
MEDIDAS DRÁSTICAS
¿Cuándo se acabará este absurdo? Este es el quiz de la cuestión. Willy Meyer, eurodiputado de IU y miembro de la comisión de peticiones, recordó que por otros canales la comisión ya había avanzado lo que ayer prometió en el Parlamento Europeo. “En el trámite que seguirá a partir de ahora la petición de Raya, la Cámara se puede plantear tomar medidas drásticas si no se lleva a cabo de forma inmediata” advirtió
Si la Comisión Europea sigue retrasando la cuestión, siempre quedará el Tribunal de Justicia de la UE, que en los próximos días se pronunciará después de escuchar a la abogada general proponerle que declare inexistente el reglamento porque vulnera toda la legislación comunitaria al no haberse hecho público su contenido.
Leído en El Periódico Digital, el 28 de mayo de 2008
Tags: Aeropuertos, Normativa, Pasajeros













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